domingo, 1 de agosto de 2010

Simplemente una cajita de metal

Hay muchas cosas en las que pensar este momento!

Y pues la primera es enfrentar a la muerte, que como dice Carlos Castaneda esta en tu hombro izquierdo a un brazo de distancia. Y si consideramos también las ultimas palabras de Buda “Todas las cosas condicionadas son transitorias. Esfuérzate con diligencia.” Mas aparte el cristianismo que en estos momentos empapa mi vida o por lo menos intenta empaparme, pues asimilar a la muerte teniéndola enfrente debería ser tan fácil.
Pero … cuando es la primera persona realmente cercana no es fácil, pero hare mi mejor esfuerzo lo prometo.
Y por ello hablare de esta cajita de metal.
En el verano del 2003, a unos días de entrar a la preparatoria, estaba en Los Ángeles California, y un día por asares del destino fui a walt mart y encontré lo que por mucho tiempo había estado buscando, un kit para hacer un collar y una pulsera, con todas las instrucciones necesarias para que quedara bonito. Total fue ahí cuando oficialmente hice una pulsera bonita! Por que ya había hecho pero eran feas! Pero esa era bonita! Y fue ahí cuando empezó la evolución artesanal en mi vida! La cual ya había buscado mucho tiempo.
En ese verano hice mínimo unas 100 pulseras del mismo tipo pero de diferentes materiales y colores. Mi idea era “las pulseras me volverán millonario” y o triste realidad eso nunca paso. Llegue a Ensenada , y seguí haciendo pulseras, y las pensaba vender a todos “quien no quiere una pulsera?” pensaba yo.
Total, pase dos años antes de volverá a animarme a vender una pulsera o collar que yo hubiera hecho, puesto que las que hacia no pasaban el control de calidad. Y fue lento el asunto pero sin miedo. Comencé a vender y de ahí la transformación y evolución de las técnicas y mañas.
Conocí muchas técnicas, muchas personas, muchos de mis mejores amigos, a unos que traspasan la barrera y se vuelven hermanos, en fin.
Una gran bendición para mi.
Y como ver la evolución si las cosas se acaban y se rompen, aunado a la falta de pericia para conservar tantas cosas o una de cada una para saber como han cambiado.
Pues el verano pasado, también, en los Ángeles mi sobrino Víctor, en un día de borrachera de el, que eran muy comunes, llego a platicar conmigo, cosas muy rara, puesto que era medio pesado, muy enojón, me recordaba mucho a mi hermano Carlos. Y pos a lo que me entendía y a lo que le entendía, me dijo que tenia una caja, de esas de galletas de mantequilla (una de metal), que era la caja de cosas que el quería mucho. Y yo dije hay wey pos que tendrá?, y tenia ahí cosas como relojes que usaba cuando salía (lo cual era raro, por que le daba miedo la gente) y cosas asi! Y tenia todas las pulseras que le había regalado, unas de piel con su nombre, unas de hilo que use la primera vez, otras un poco mas elaboradas, en fin, muchas todo en testigo en la evolución artesanal propia, y su argumento era “es que me gustan tanto y son tan especiales para mi, que no las quiero usar para que no se gasten”
Algo verdaderamente muy especial para mi!

Como a veces no entendemos el afecto de una persona, o como no lo damos a entender a veces.
Descanse en paz Víctor!
Y la verdad no es fácil, gracias a los que llamaron, mensagearon, preguntaron, se interesaron y a los que no también!

Gracias!
bless